
Catalina Ammaturo vuelve a sorprender con el lanzamiento de «El Diablo que Soy», el nuevo adelanto de su próximo álbum de estudio, que verá la luz durante la segunda mitad del año. En esta oportunidad, la cantautora deja al descubierto su faceta más rockera con una canción que combina guitarras potentes, una energía arrolladora y la profundidad emocional que caracteriza toda su obra.
El single representa un nuevo paso en la evolución artística de la cantante. Sin abandonar el clima introspectivo que la convirtió en una de las voces emergentes más destacadas de la escena alternativa argentina, Catalina apuesta por un sonido más crudo e intenso, ampliando los límites de su identidad musical.
El lanzamiento llega acompañado por un videoclip de fuerte impronta cinematográfica, una pieza que nació mientras la artista desarrollaba el guion de su tesis en la carrera de Artes Audiovisuales. La inspiración surgió a partir de una consigna académica que proponía crear un personaje caótico que disfrutara hacer el mal, una idea que rápidamente encontró eco en su universo creativo.«»Me pareció gracioso que la profesora no supiera que, en realidad, ese personaje soy yo. Ahí supe que quería que la canción se llame ‘El Diablo que Soy’, la canción más roja del disco», contó Catalina sobre el origen del tema.»El resultado es una obra que impacta tanto por su propuesta sonora como por su narrativa visual, anticipando un álbum que promete mostrar una faceta más audaz de la artista.
Desde la publicación de «Chica Violeta» en 2023, Catalina Ammaturo construyó un camino sólido dentro del circuito independiente gracias a una propuesta donde el pop introspectivo, los sintetizadores envolventes y una interpretación delicada conviven con letras profundamente personales.
En 2024 amplió ese universo con el EP «La Pena» y el lanzamiento de «Chica Violeta Deluxe», reafirmando su capacidad para transformar las emociones en canciones.Con «El Diablo que Soy», Catalina no solo presenta un nuevo sencillo: abre la puerta a una etapa de mayor intensidad artística, demostrando que la evolución también puede surgir de abrazar los propios contrastes.