
Con una sala colmada y una propuesta artística que apostó tanto por la música como por la puesta en escena, Alan Lez celebró un nuevo hito en su carrera al presentarse por primera vez en Niceto Club, uno de los recintos más representativos del circuito musical porteño.
La velada comenzó con un guiño a la identidad de Buenos Aires: la inconfundible voz de Carlos Gardel interpretando Mi Buenos Aires Querido dio paso a la apertura del telón, revelando una escenografía inspirada en la ciudad, con un Obelisco como pieza central. A partir de ese momento, el público fue parte de un espectáculo cuidadosamente diseñado, donde la narrativa visual acompañó cada canción.

Respaldado por una banda en vivo, un cuerpo de bailarines y una producción que incluyó cambios de vestuario, proyecciones audiovisuales y una estética particular para cada segmento, Lez ofreció una presentación dinámica. Entre los momentos más destacados también sobresalieron una interpretación íntima al piano y la aparición de un coro gospel que aportó una dimensión diferente al concierto.
El repertorio recorrió distintas etapas de su trayectoria, con canciones pertenecientes a su primer álbum independiente y sus más recientes sencillos, «Prendimos La Luz» y «Me Gustas Mucho», que fueron recibidos con entusiasmo por un público que acompañó cada interpretación.
La noche también estuvo marcada por las colaboraciones. Benito Cerati subió al escenario para compartir una versión de «Amor Descartable», mientras que Blair aportó toda su energía en una potente interpretación de «La Bestia Pop», uno de los pasajes más celebrados del recital.
Uno de los puntos culminantes del espectáculo llegó con la presentación en vivo de «Cómo Puede Ser?», una canción inédita escrita junto a Ale Sergi que tendrá su lanzamiento oficial en las próximas semanas. El estreno fue recibido con entusiasmo y dejó en evidencia una nueva faceta creativa del artista.
Con este debut en Niceto Club, Alan Lez reafirma su crecimiento dentro de la escena pop nacional y demuestra su capacidad para construir espectáculos de gran despliegue, donde la música, la estética y la conexión con el público se integran en una experiencia que va más allá del concierto tradicional.