
La jornada del jueves 15 de enero en el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María volvió a poner en primer plano la esencia del evento: una fuerte propuesta artística combinada con el avance clave del Campeonato Nacional de Jineteada. Con más de 12 mil personas presentes en el Anfiteatro José Hernández, la noche tuvo a Soledad Pastorutti como figura central y mostró definiciones importantes en el campo de doma, aunque debió concluir antes de lo previsto por la llegada de la lluvia.
Desde el inicio, el movimiento en el predio fue constante. A pesar de un contexto climático inestable, el público respondió con una asistencia sostenida que volvió a confirmar el lugar que ocupa Jesús María dentro del calendario cultural argentino. Las tribunas se fueron poblando con el correr de las horas y el anfiteatro ofreció un marco destacado para una jornada que, hasta el cierre anticipado, se desarrolló con normalidad y alto nivel artístico.
Chequelo abrió la noche con frescura y guiños a su paso por la televisión
La apertura musical estuvo a cargo de Chequelo, quien aportó un tono fresco y cercano. Su presentación se apoyó en un repertorio ágil y en una fuerte interacción con el público. Uno de los momentos más celebrados de su show llegó cuando invitó a subir al escenario a algunos de sus compañeros de La Voz Argentina, programa televisivo del que formó parte. El gesto fue recibido con entusiasmo y aplausos, generando un clima distendido que marcó el arranque de la noche.
Los Carabajal reafirmaron su histórico vínculo con Jesús María a puro clásico folklórico
Más tarde, el escenario recibió a Los Carabajal, referentes históricos del folklore argentino y protagonistas habituales del festival. El grupo volvió a reencontrarse con el público de Jesús María a través de un repertorio cargado de clásicos que reafirmaron su vínculo con el evento. La respuesta del anfiteatro fue inmediata, con una audiencia que acompañó cada canción y celebró una presentación atravesada por la memoria y la identidad folklórica.
Orellana Lucca sostuvo el pulso tradicional con fuerza vocal y raíz folklórica
La continuidad artística quedó en manos de Orellana Lucca, dúo que aportó potencia vocal y una propuesta profundamente ligada a la raíz tradicional. Su actuación sostuvo el clima festivalero y mantuvo la atención del público, consolidando un tramo de la noche donde la música ocupó el centro de la escena, con interpretaciones que priorizaron la expresividad y el contenido.
Soledad Pastorutti encendió el anfiteatro y fue el punto más alto de la jornada

Con la madrugada ya avanzada, llegó el momento más esperado de la jornada. Soledad Pastorutti subió al escenario mayor ante un anfiteatro colmado y abrió su show con “Aquí me quedo”. Desde allí, el espectáculo tomó un ritmo intenso, marcado por un mix de chacareras que encendió al público desde los primeros minutos. La artista desplegó un recorrido musical que combinó distintos pasajes de su trayectoria, alternando energía y emoción.
El repertorio incluyó canciones del litoral como “Km 11” y “Puerto Tirol”, que aportaron diversidad rítmica, además de interpretaciones de fuerte carga emotiva como “Cuando llora mi guitarra”, “Ódiame” y “Propiedad privada”. En esos momentos, el anfiteatro respondió con silencio atento y aplausos prolongados, generando algunos de los climas más intensos de la noche.
La energía volvió a elevarse con bloques carperos y chacareros, y uno de los puntos más celebrados llegó con el mix de zambas que reunió “Luna cautiva” y “Luna tucumana”. Otro momento destacado fue “El Olvida’o”, cuando Soledad compartió el escenario con invitados, sumando cercanía y complicidad con el público. El tramo final incorporó huaynos y canciones populares que sostuvieron la intensidad del show, aun cuando las condiciones climáticas comenzaron a complicar el desarrollo de la jornada.
Finalmente, la lluvia obligó a la organización a dar por finalizada la noche antes de lo previsto, priorizando la seguridad de artistas, trabajadores y espectadores. Como consecuencia, quedaron pendientes las presentaciones de Paquito Ocaño y El Indio Lucio Rojas, que formaban parte de la grilla original del jueves.
Bastos con nuevo líder y el empuje uruguayo que sigue firme en Jesús María
Mientras tanto, en el campo de doma, el Campeonato Nacional de Jineteada avanzó con definiciones relevantes en sus tres categorías. Con solo dos jornadas por delante, la competencia comenzó a perfilar a sus principales candidatos, con cambios importantes en Bastos con Encimera y liderazgos firmes en Gurupa Sureña y Crina Limpia.
En Bastos con Encimera Lisa, Alejandro Cruz Ramos, representante de La Pampa y campeón en 2016 y 2022, pasó a liderar la tabla general. Su actuación en “La Yapa”, de la tropilla La Malacara, le permitió sumar 11 puntos y superar a Franco Fontanessi, de Chaco, quien no tuvo una buena noche y obtuvo 5,33 puntos en “El Puestero”, de La Mira Pampa. La categoría quedó así encabezada por Cruz Ramos con 54,99 puntos, seguido por Fontanessi con 50,64. Más atrás se ubican Emiliano Molina (Neuquén), Maximiliano Pérez (Jujuy) y Jonatan Ojeda (Mendoza), en una definición que promete ser ajustada.
En Gurupa Sureña, el liderazgo sigue en manos del uruguayo Carlos Benia Miranda, quien sostuvo la punta por tercera jornada consecutiva tras realizar la mejor monta de la noche. Sus 13 puntos en “La Vasca”, de la tropilla La Andariega, lo afirmaron en lo más alto del acumulado. El campeón defensor Alfredo Ramos se posicionó como nuevo escolta tras sumar 12,66 puntos, mientras que el brasileño Giovane De Mello no logró sumar y quedó relegado en la clasificación. La tabla muestra a Benia Miranda con 61,32 puntos, seguido por Ramos con 55,99 y Joaquín Zabala con 54,00.
En Crina Limpia, el uruguayo Agustín Miraballes Oyambure continúa marcando el ritmo de la competencia. Su actuación del jueves, con 7,66 puntos en “La Galponera”, de Los Malacara, le permitió sostener el liderazgo. Axel Sandovares Palma, de San Juan, se convirtió en el nuevo escolta tras sumar 10,66 puntos y desplazar al brasileño Alex Da Silva Pereira. La categoría se mantiene abierta, aunque con Miraballes como principal candidato.
De cara a la continuidad del festival, está previsto que este viernes las montas se desarrollen entre las 18 y las 21 horas. El campo deberá ser trabajado intensamente durante la mañana y la siesta debido a los 107 milímetros de lluvia registrados durante la madrugada, un desafío adicional para la organización en la recta final del campeonato.
La noche del jueves dejó así un balance significativo. La contundente presentación de Soledad Pastorutti, la respuesta de más de 12 mil personas y los movimientos en la tabla del Campeonato Nacional de Jineteada reafirmaron el carácter integral del Festival de Jesús María, donde música, tradición y competencia conviven en una misma celebración cultural.